Una pequeña contribución a desenmascarar el creacionismo como lo que es: un apartheid entre las personas y el resto de los seres vivos


De la serie Ese afán posindustrial de pensar a colores y hablar en blanco y negro

Los creacionistas refutan la teoría de la evolución burlándose de cómo puede alguien creer y afirmar que el ser humano viene del mono, pero no se dan cuenta de que con esta mofa no hacen sino reflejar su evidente ignorancia. Lo explico enseguida en tres puntos. Primero, la teoría de la evolución no dice exactamente que vengamos del mono. Lo que dice es que tanto los seres humanos como los simios tenemos ancestros en común, que ambos descendemos de algunas especies de primates ahora extintas. Y de esto hay harta evidencia anatómica, paleontológica y genética. Segundo, los creacionistas no terminan de entender que, si bien teoría y conjetura pueden ser sinónimos en un plano coloquial, esto no es así en el plano científico. De ese modo, cuando la ciencia dice que la evolución es una teoría, no se refiere a que esta sea una suposición. Se refiere a que es un conjunto de conocimientos comprobados cuya función primordial es explicar algo. Por ejemplo, de niño siempre tuve la duda de por qué las manos de las personas eran muy parecidas a las de los gorilas, chimpancés, orangutanes y casi todos los demás simios. La teoría de la evolución explica el porqué, mientras que el diseño inteligente y demás variantes dogmáticas o seudocientíficas del creacionismo evaden la cuestión. El creador o diseñador así lo dispuso y fin de la discusión. Pero una teoría que no se digna explicar fenómenos por demás evidentes ─como las semejanzas entre unas y otras especies─ simplemente no es teoría, por lo menos desde la perspectiva científica. Por cierto, quizá es solo mi percepción, pero me parece que el nombre diseño inteligente es un pleonasmo un tanto absurdo. Todo diseño es necesariamente un producto de la inteligencia, por lo que no puede haber un diseño no inteligente ─por equivocado o inapropiado que nos parezca─. Decir diseño inteligente, pues,me parece tan neciamente redundante como decir hombre humano, subir arriba o cuadrado de cuatro lados.Tercero y más importante, los comentarios sobre lo ridículo que es comparar al ser humano con un simio también dejan entrever algún desprecio por la vida animal, un poco de esa minusvaloración de la otredad presente en actitudes como el racismo, la homofobia, el sexismo y otros tipos de discriminación, que forzosamente ven al discriminado como alguien inferior, anormal o aberrado. Puesto en palabras más directas, los animales son al creacionismo lo que las mujeres al machismo, los indígenas al racismo y los homosexuales a la homofobia. Los creacionistas se quejan de que la teoría de la evolución degrada al ser humano. Yo más bien creo que son los creacionistas quienes degradan no solo al mono, sino a la vida animal en general.



Esta entrada fue publicada el 26 de Julio de 2011 a las 1:11 pm por el autor, cuenta hasta ahora con 0 comentarios, fue clasificada dentro de las categorías Ese afán posindustrial de pensar a colores y hablar en blanco y negro, Postexto, y puede ser buscada mediante las etiquetas , , . Siga los comentarios de esta entrada mediante alimentación RSS.
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