Exactamente a qué me refería cuando, luego de que un joven me preguntara alguna vez cómo se aprende a escribir, yo le respondí «seguí tu corazón»


De la serie Astronauta, científico, bombero

«Con objeto de hacer lo que haces [escribir], necesitas caminar. Andando es como te vienen las palabras, lo que te permite oír su ritmo mientras las escribes en tu cabeza. Un pie adelante y luego el otro, el doble tamborileo de tu corazón. Dos ojos, dos brazos, dos piernas, dos pies. Este y luego el otro. Ese y luego este. El acto de escribir empieza en el cuerpo, es música corporal. Y aunque las palabras tienen significado, pueden a veces tener significado, es en la música de las palabras donde arrancan los significados. Te sientas al escritorio para apuntar las palabras, pero en tu cabeza sigues andando, siempre andando, y lo que escuchas es el ritmo de tu corazón, el latido de tu corazón. Mándelstam: “Me pregunto cuántos pares de sandalias habrá gastado Dante mientras trabajaba en la Commedia”. Escribir es una forma menor de la danza». Paul Auster, Diario de invierno.



Esta entrada fue publicada el 30 de July de 2012 a las 10:47 am por el autor, cuenta hasta ahora con 1 comentario, fue clasificada dentro de las categorías Astronauta, científico, bombero, Postexto, y puede ser buscada mediante las etiquetas , , . Siga los comentarios de esta entrada mediante alimentación RSS.
1 comentario

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    Carlos Hernández
    21 de August de 2012
    9:45 pm

    Cuesta escribir como cuesta caminar, pero se hace la lucha, y al final se aprende un tanto bien…


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