Develando el fascinante misterio de los geoglifos de Nazca, Perú (un apabullante mano a mano entre Von Däniken y Borges)


De la serie Un poco de crítica seria sobre cosas nada serias

Cuando oigo hablar de las famosas líneas de Nazca, Perú, de lo enigmáticas que resultan ser y de cómo ellas son prueba de nuestro origen extraterrestre o de una avanzada tecnología aeroespacial desarrollada hace miles de años, de manera casi inevitable me viene a la mente la imagen de Brasilia, ciudad cuyo trazo vial forma la figura de un pájaro con las alas desplegadas. Al igual que los glifos de Nazca, la silueta ornitológica de la capital brasileña solo puede ser apreciada desde las alturas. Pero los constructores de Brasilia fueron capaces de edificarla sin necesidad de viajar al espacio exterior. Incluso creo que lo pudieron haber logrado sin necesidad de sobrevolar en avión el terreno fundacional, aunque en algún momento lo hayan hecho. No soy urbanista, arquitecto ni nada parecido, pero creo que no es necesario ascender a mil metros de altura para trazar algo que solo pueda ser visto a mil metros de altura. Creo que la tarea bien se puede sacar sin despegar los pies de la tierra. Primero se hace el diseño a escala reducida y luego se lo ejecuta a una escala mayor. Digo yo. Pero más de alguien puede aseverar que la única razón de trazar esos glifos a ingentes dimensiones es que alguien los viera desde lo alto. Y quiénes más, si no nuestros civilizadores extraterrestres o los mismos habitantes de Nazca a bordo de sus naves aéreas y espaciales. A mí se me ocurre otra idea de quiénes pudieron haber sido esos observadores celestes. Qué tal deidades del aire y el cielo como el sol, la luna, las estrellas, las aves, las nubes, los cielos mismos, etcétera. Seguro que la intención primigenia de los nazcas era que sus enormes glifos fueran vistos desde las alturas. Pero nadie dijo que los contempladores de estos debían ser humanos o humanoides de otros mundos. Algunas personas piensan erróneamente que concebir a las civilizaciones antiguas con un pensamiento mágico y politeísta es demeritorio para ellas. Yo, por el contrario, siento que lo verdaderamente egoísta, despreciativo y hasta insultante contra estas civilizaciones es atribuirles nuestro pensamiento occidental y moderno, poblado como está de ciencia ficción y máquinas sofisticadas. Sé también que no resulta ni un ápice original e interesante mi propuesta de que aquellos observadores eran los mismos dioses del panteón nazca. Pero al fin y al cabo no pretendo ni me compete proponer nada nuevo a este respecto. Solo trato de decir que a lo mejor este misterio ya está demasiado sobredimensionado y que tal vez vamos a estar mejor encaminados a resolverlo cuando dejemos de buscarle tres pies al gato y comencemos a ver lo obvio. Las hipótesis imaginativas pueden ser interesantes. Pero, como bien lo sugirió Borges alguna vez, la verdad es la verdad y no tiene ninguna obligación de ser interesante.



Esta entrada fue publicada el 21 de July de 2010 a las 6:51 pm por el autor, cuenta hasta ahora con 5 comentarios, fue clasificada dentro de las categorías Postexto, Un poco de crítica seria sobre cosas nada serias, y puede ser buscada mediante las etiquetas , , . Siga los comentarios de esta entrada mediante alimentación RSS.
5 comentarios

  • avatar
    Alejandro
    31 de August de 2010
    10:06 pm

    Comentario de prueba


  • avatar
    el autor
    31 de August de 2010
    10:18 pm

    Pues un agradecimiento de prueba.


  • avatar
    Pancho
    3 de September de 2010
    5:30 pm

    Aludiendo a la prueba que ayuscribe don Alejandro: pues al principio me pareció salado, luego se endulzó un poco, en el fondo se siente, a veces, un tanto lo amargo, pero sobre todo es bien, bien, ácido, ácido, ácido…
    Parece todo un guamuy…


  • 20 de September de 2010
    5:42 pm

    Me parece acertada la idea que las líneas de Nazca son signos para que los vean las estrellas, el sol y la luna, deidades al fin, tan recurrentes en muchas civilizaciones. Pero también me aventuraria a pensar que no fueron ni con ese sentido, sino, prueva del azar, y la revelación gradual de los signos y formas con las que intentamos representar el mundo o que el mundo nos representa según esa teoría del Caos. Saludos Julio esta genial la página.


  • avatar
    Tato
    21 de October de 2010
    3:29 pm

    Mirá Juliolio, este tu artículo me quedó con sensación a mas… pues debido a los temas que tocas podrías facilmente iniciar otros que podrían ser muy interesante por tu forma de desarrollo. 🙂


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