De los pesados inconvenientes de ser objeto de culto


De la serie Lentes tridimensionales para cíclopes tuertos

Mantas multicolores, rosarios, cruces, collares de la buena fortuna, guirnaldas, incensarios, cascabeles de oro, relicarios, libritos de oraciones, imágenes de santos, regalos de los fieles, collares, pulseras, pendientes, anillos, aretes, cálices, veladoras, escudos, platos conmemorativos, suvenires, piedras preciosas talladas… El pobre novillo estaba a punto de sucumbir asfixiado bajo aquella pesada carga de adornos religiosos que le habían instalado en el lomo. «Pero si yo solo quería andar en el monte, comer pasto y emparejarme con alguna ternera», se decía a sí mismo el semoviente, que por momentos hasta habría preferido ir al matadero en vez de volverse objeto de tan insoportable veneración. «Y todo porque estas bestias humanas creen haber visto en una de las manchas de mi pelaje la silueta de no sé qué virgen», protestaba, denostando su miserable vida de vaca sagrada.



Esta entrada fue publicada el 24 de Octubre de 2011 a las 1:57 pm por el autor, cuenta hasta ahora con 0 comentarios, fue clasificada dentro de las categorías Lentes tridimensionales para cíclopes tuertos, Microficción, y puede ser buscada mediante las etiquetas , , . Siga los comentarios de esta entrada mediante alimentación RSS.
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