De cómo el ansia desmedida de imponerle ‘copyright’ al bien gratuito puede nublarnos la vista y ocultarnos horizontes


El horizonte no siempre fue esa delgada línea dividiendo cielos y mares que nosotros vemos en la actualidad. Se cuenta que antaño los dos azules estaban verdaderamente separados, por lo que nuestros ancestros, cuando se paraban en la playa a ver a la distancia, lo que divisaban era un inmenso espacio negro entre el cielo y el océano. También cuentan que en dicho espacio estaban todas las respuestas. Por eso es que antes, cuando una persona se veía asaltada por una duda o mortificada por un problema, todo lo que tenía que hacer era dirigir la vista al horizonte y enseguida encontraba la respuesta que buscaba. Pero dicen que un día vinieron los malos y dijeron: “Apropiémonos de las respuestas. Así, cuando alguien tenga un problema, por fuerza tendrá que acudir a nosotros y deberá pagarnos una alta suma de dinero por la solución que busca”. No contaban con que el cielo y el mar se habían enterado de toda la confabulación. Para proteger el precioso caudal de respuestas, estos decidieron acercarse hasta tocar sus bordes y anular el espacio entre ambos. Por lo tanto se besaron, escondieron las respuestas y truncaron los planes de los malos. Así fue como el horizonte se convirtió en esa tenue línea que hoy vemos separando océanos de firmamentos. Y es por eso que ahora, cuando alguien tiene un problema y se para en la playa a ver el horizonte, no encuentra la solución que busca. Pero si la persona cierra los ojos y pone atención, escucha algo así como el rumor de una respuesta.


Texto incluido en Cero coma cero, páginas 39 y 40.



Esta entrada fue publicada el 19 de July de 2011 a las 12:06 pm por el autor, cuenta hasta ahora con 2 comentarios, fue clasificada dentro de las categorías Microficción, y puede ser buscada mediante las etiquetas , , . Siga los comentarios de esta entrada mediante alimentación RSS.
2 comentarios

  • avatar
    Diego F
    19 de July de 2011
    1:30 pm

    Bravo!


  • 20 de July de 2011
    4:22 pm

    “Retweeteado” hermoso relato.


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